domingo, 14 de febrero de 2010

UNAM

La arquitectura en nuestro país, como la mayoría de las bellas artes es una porquería y para no variar todo viene de procesos muy bien implementados por nuestros paisanos como la corrupción, la mediocridad, la tranza, la pobreza, los sindicalismos de cuarta, los compadrazgos y sin duda, la mala educación.

Todos los días cruzo por nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, patrimonio cultural de la humanidad, título ganado por la arquitectura de grandes tipos como Mario Pani, Enrique del Moral, Carlos Lazo, Diego Rivera, Juan O’Gorman, Teodoro González de León, todavía como estudiante y muchos otros y siempre me pregunto lo mismo, quién autoriza la construcción de proyectos dentro de la Ciudad Universitaria. Es terrible encontrarse cada vez con edificios horribles, sin el más mínimo sentido estético, ¿no se supone que de la UNAM egresan los mejores arquitectos de nuestro país?, entonces porque cada vez aparecen edificios cada vez más horribles que dañan, ensucian y mutilan a lo que la UNESCO nombró patrimonio cultural de la humanidad.

Los edificios de postgrado, investigaciones y algunos anexos nuevos y no tan nuevos, son un verdadero insulto a la arquitectura, no sólo de la UNAM sino de nuestra ciudad y de los bolsillos de los que pagamos impuestos, edificios caros, feos y sin ningún valor artístico.

Las autoridades de nuestra ciudad ponen miles de travas para construir en algunas zonas debido al valor histórico y/o artístico de las mismas, miles de trámites y permisos hay que conseguir para lograr construir algo, ¿qué no debería pasar lo mismo en la Ciudad Universitaria?, ¿no es ya y por si sola una obra de arte? Entonces por qué permitimos que la dañen y la violen de esa manera, es como permitir que un idiota le pintara lentes (porque los bigotes ya los tiene) a cualquier autoretrato de Frida Kahlo o un par de ramitas a los alcatraces de Rivera o semillas a las sandías de Tamayo. ¿O usted que piensa mi querido lector?



martes, 9 de febrero de 2010

EXTRAPOLANDO AL 2012

Es vocación ingenieril. Prevenir qué resultados se obtendrán en otro tiempo, a otra temperatura, a otra presión, dada una ecuación ya enunciada.

Pensando en los personajes posibles a suceder a nuestro Presidente en el 2012, se me antoja una constante, una ecuación ya definida, que los Presidentes que hemos tenido desde Luis Echeverría Álvarez fueron antes de serlo, funcionarios, todos ellos burócratas de la Administración Pública Federal (exceptuando a Vicente Fox), si bien de primer nivel, todos ellos de bajo perfil.
El mismo Luis Echeverría era conocido por servil y lacayo como Secretario de Gobernación (su predecesor, desde ese mismo despacho, se caracterizó por elocuente, capaz, recio, con dotes de orador, y cabal suplente del Presidente López Mateos en sus momentos de migraña). ¿Alguien se acuerda de un Miguel de la Madrid como Secretario de Hacienda?, ¿qué papel fungió en la famosa expropiación bancaria?, ¿o del mismo Ernesto Zedillo, siempre a la sombra de Luis Donaldo Colosio?

No estoy diciendo que Zedillo no fuera capaz o pieza clave en los enroques de poder que tejió Carlos Salinas de Gortari. Recordemos que Zedillo se sacrifica como Secretario de Programación y Presupuesto (teniendo un idóneo perfil para ello), al desaparecer esta dependencia para fusionarse con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y formar la Supersecretaría en aquel momento, la SEDESOL, que comandaría Colosio. Ni tampoco olvidemos que fue Zedillo el encargado de ejecutar, como Secretario de Educación Pública, el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB), verdadero parteaguas en la consolidación del actual sistema educativo nacional, por el cual se transfiere el gasto operativo de la educación nacional a los estados y se crean las Secretarías de Educación Estatales, en 1992. Dicho Acuerdo fue un macro consenso avalado por los gobernadores de todos los estados, el Presidente, el Secretario de Gobernación, el Secretario de Educación y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Bueno, pero nadie recuerda eso de Zedillo antes de ser Presidente.

Lo mismo podríamos decir de Salinas, Fox y Felipe Calderón. El segundo, aunque estridente como no reconocido vencedor en las elecciones de gobernador de Guanajuato de 1991, y como gobernador ya en 1995, no fue sino hasta una vez candidato por la presidencia una figura preponderante en la escena pública nacional. Muy distinto al caso del Maquío, Manuel J. Clouthier, que mucho antes de ser candidato en 1988 era ya un líder de opinión pública e ideólogo de la clase empresarial mexicana.

La pregunta es: ¿será así para 2012?
¿Será que quien resulte vencedor de las elecciones sea el que menos figuraba como servidor público previamente?
Sólo que ahora sufrimos una crisis financiera sin precedentes, estamos pagando un alto precio –en sangre- por nuestra paz social (también sin precedentes), los recursos naturales (la carestía de ellos) pasaron a ocupar un lugar primordial en el delineamiento de las políticas públicas y el Ejército está en las calles.
Puede que esta vez esa “constante” ya no aplique. Y que la gente busque con ahínco sentirse al amparo de un caudillo. No olvidemos que Hitler fue así como ascendió al poder: aprovechando el desencanto y descontento de un pueblo por una derrota (1ª. Guerra Mundial) que juzgó inmerecida.

La segunda pregunta es: ¿y esa crisis financiera, la violencia en las calles, y la baja disposición de recursos naturales nos cayeron de repente, como plaga?

martes, 2 de febrero de 2010

2010

Se acabó el primer mes de este 2010 y pasó, al igual que todo el 2009, lleno de broncas, asesinatos, problemas, crisis y hasta desastres naturales. Por lo visto, este 2010 tienen prisa de acabar y los problemas de nuestro México lindo y querido (incluyendo la gripita de Carstens) no tienen las mismas ganas de irse. La perspectiva no se alcanza a ver muy inspiradora ni optimista, de hecho, al parecer este 2010 viene llenito de sorpresas, no sólo para los mexicanos sino para el mundo entero.

Aún así, cada año que empieza está lleno de esperanza en los temas personales, no entiendo en realidad por qué, si sabemos que el contexto influye y determina de manera directa los logros de todos nosotros, pero eso si, el optimismo por un nuevo año dura, al menos, durante los tres primeros meses, después, la esperanza y actitud va cuesta abajo.

Se acabó el primer mes de este 2010, durante estos años y después de muchas experiencias de vida, creo que lo único que he llegado a aprender es que el tiempo pasa volando, que la vida es tan sólo un rato y que hay que disfrutarla, que de nada sirve perder el tiempo haciendo cosas que no nos gustan, porque al volver la mirada nos damos cuenta que hemos desperdiciado minutos maravillosos de nuestra corta, muy corta vida.

En fin, con el ritmo laboral que inició este año y lo acelerado de este 2010, seguramente mi próximo “post” será para “chillotear” que se acabó febrero, aunque espero que no sea así y poder darme el tiempo necesario para escribir las tonterías que pasan por mi cabeza y no dejar tan abandonado este espacio, porque a fin de cuentas, este espacio es una de esas cosas que no quiero dejar olvidadas.

Querido lector, sinceramente no creo que este 2010 sea el año con el que hemos soñado desde hace mucho, no creo que sea el año en que se acabe la crisis, se termine con el narcotráfico, suban los salarios, quiten la tenencia, se generen miles de empleos, despegue la economía, ni que México gane el mundial, sin embargo, lo que si espero, es que usted querido lector le de a este 2010 un sentido diferente y le dedique el tiempo necesario a todas esas cosas que, a veces, hacemos a un lado por tener otro tipo de compromisos. Espero mi querido lector que le de un giro importante a este 2010 para empezar a construir la felicidad desde nuestro corazón para poder así, caminar por la calle con una sonrisa, con esto, el 2010, al menos, tendrá algo diferente.